A veces quisiera que me vieras derramar sangre
y constates que hay cierto tipo de dolor que vale la pena
que te hace ver cuán fuerte puedes ser
porque no ha llegado adversidad que logre doblegarte.
A veces quisiera lograr un reflejo distinto en tus ojos
y más allá de vulnerarte, hacerte volar sin escoba
para que me lleves tras de ti de noche
y luego por muchas lunas a tu lado.
Podría lanzarme por última vez a la batalla
asumiendo el sudor y los raspones que ello implique
con tal de trazar furor, pasión, amor y calma en tu leyenda
pintada desde la magia de nuestras manos.
He imaginado tantas cartas, tantos besos, y tantos silencios
que a veces siento no hay finitud que me alcance
sin tan sólo pudiera...
si tan sólo quisieras...la magia...el pacto...la melancolía...
Eslabones del destino
que se han tejido quizá para mostrarme algo
y a lo mejor yo en mi miopía sólida
sin entender como tu líquido se me va entre las manos a cambio de calma.